Las emociones no son irracionales.

March 12, 2018

Las emociones han sido un ámbito explotado con creces en el mercadeo. En la publicidad de perfumes, por ejemplo, se apela constantemente a estas, ya que es imposible entregar un aroma utilizando los medios de comunicación. Las emociones han sido utilizadas para evocar recuerdos, llamar deseos, y despertar instintos humanos que detonen la decisión de compra.

Tonto en la academia como en el conocimiento general, las emociones han sido consideradas como contradictorias respecto a la racionalidad. Durante varias décadas, los científicos lograron un consenso tácito donde las emociones eran antagonistas, poco deseadas, durante el proceso de decisión de los individuos, aun cuando no se ha alcanzado una definición clara sobre qué y cómo son las emociones dentro del proceso de toma de decisiones.

 

Las emociones han sido presa del poder de una metáfora, han sido esbozadas como fuerzas que afectan procesos no-emocionales, dando a entender que las emociones no hacen parte de procesos como el aprendizaje, definido tajantemente como racional. El poder de esta metáfora otorga a la decisión una independencia total de la emoción, como si estos fueran dos cosas completamente diferentes y opuestos.

 

Las emociones regularmente han sido evaluadas bajo dicotomías claras, emociones positivas o negativas, placer o desagrado, por ejemplo. Aun así, en la mayoría de casos, las emociones no son tan simples, la envidia por ejemplo puede ser sentida de manera positiva cuando existe una alegría por el éxito ajeno, o de tristeza cuando el segundo lugar es ocupado por uno mismo; otro ejemplo claro es la risa que causan las caídas de extraños y conocidos, las cuales generan una alegría con esbozos de culpabilidad.

 

A pesar que el termino emoción no haya sido bien definido debido a una escasa capacidad de generalizar reglas que permitan agrupar estados emocionales bajo una sola categoría, las investigaciones han agrupado su conocimiento de manera sencilla y eficaz, bajo el concepto de estados afectivos, los cuales han arrojado conclusiones interesantes. Los estados afectivos son las variaciones del estado de ánimo que permiten vislumbrar la forma como se relacionan las personas con el entorno. Por ejemplo, no es gratis que, ante un gol, los jugadores decidan expresar un grito de euforia como efecto de un logro, o una celebración pasiva como efecto del respeto hacia un equipo al que anteriormente pertenecían. Los estados afectivos entonces, son capaces de mostrar la relación entre una persona y su contexto más inmediato, sin la necesidad de etiquetarse como positivo o negativo.

 

Los estados afectivos pueden no estar muy lejos de lo que entendemos como emoción, aun así, simplifica los métodos de medición tanto en el mundo científico como en los casos prácticos, como se puede ver en el estudio del proceso de elección de marcas. Con este concepto, eliminamos la influencia de la metáfora inmersa en las emociones, nos permite entonces, observar que los estados de ánimo son parte del proceso de decisión, ya que estos definen la manera como cada persona adquiere la información del contexto y a su vez cómo esta es procesada y entendida.

 

El tema de racionalidad o irracionalidad de las emociones, sentimientos o estados de ánimo, cambia cuando se analizan los estados afectivos. Actualmente no es posible encasillar a los estados afectivos como irracionales, ya que estos son un resultado de la interacción entre la persona y la situación, por tanto, hacen parte de los mecanismos de la elección y la decisión como tal. Por lo anterior, es de suma importancia evaluar la pertinencia de un estado afectivo de acuerdo a la situación y a la decisión que se debe tomar, pues esto define que tan racional o no, puede llegar a ser una decisión bajo el efecto de un estado de ánimo. Por ejemplo, la rabia es conocida como abominable frente a la toma de decisiones en general, pero en estados de supervivencia, este estado afectivo puede ayudar a sobrepasar obstáculos utilizando la frustración como medio de impulso.

 

Ahora bien, los estados afectivos pueden ser utilizados por la industria para mejorar la capacidad de decisión de los consumidores. Por ejemplo, las situaciones de presión de tiempo pueden ser transformadas para que, en vez de producir estrés, produzcan sentidos de urgencia e importancia; los recuerdos de actividades placenteras pueden incentivar el ahorro; así, varios ejemplos donde el estado afectivo llega a condicionar las decisiones de las personas de manera positiva pueden ser encontrados en todas las industrias, pero mucho más en el sector financiero, donde la importancia de las decisiones resalta la obligación de ayudar a los clientes.

El factor interesante entre el estado afectivo y la toma de decisiones surge cuando la calidad de vida de las personas es afectada por los estados de ánimo que han resultado de sus decisiones. Este factor cíclico donde los estados afectivos motivan una decisión y estos a su vez generan otros estados, hace que sea de suma importancia la valoración de estrategias no solo en el área de mercadeo, sino también en el área de políticas públicas y de autoanálisis, para poder incrementar la calidad de vida de toda la población en general.

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Entradas recientes

February 14, 2018

Please reload

Archivo
Please reload

Buscar por tags
Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2018 ARPÓN by SAFERA